Enchufe, padrino, conocido o amiguete son algunos de los nombres que utilizamos para referirnos a aquellas personas que conocemos en una empresa. Si utilizamos un lenguaje más formal las denominaríamos contactos profesionales, pero siguen siendo lo mismo: la forma más efectiva de poder acceder, sino a un puesto de trabajo, sí al menos a que nuestra candidatura sea tenida en cuenta entre los cientos de currículums que llegan a una empresa.
Esta ha sido y sigue siendo la principal vía para cubrir un puesto de trabajo, ya que el conocer a un persona y tener referencias de ella nos genera confianza, y además, porque es lo más normal y lo que todos haríamos. Pensemos si estuviera en nuestra mano poder contratar a nuestro hijo, a un sobrino o a una hermana que está desempleada, ¿preferiríamos no hacerlo y contratar a un perfecto desconocido?
Otra cuestión es que se necesite a una persona con un perfil o cualificación determinada y no encontremos a nadie en nuestro círculo más cercano, entonces sí que tendríamos que recurrir a otras vías como por ejemplo poner una oferta de trabajo, pero mientras podamos apañarnos con los de “casa”, no vamos a ir a buscar fuera.
Esta forma de cubrir puestos de trabajo utilizando el boca el boca es además una de las razones que explicaría el porqué parecen haber “desaparecido” del mercado de trabajo las ofertas que no tienen apenas requisitos y las únicas que encontramos parecen difíciles de cumplir.
Si llevamos ya algún tiempo desempleados y todos nuestros conocidos saben que estamos buscando trabajo, les hemos dicho que si se enteran de algo que nos lo digan, o han entregado nuestro currículum en sus empresas y nada de esto ha funcionado, ¿qué podemos hacer? ¿cómo podemos conseguir más “enchufes” para tener más posibilidades de poder contactar con empresas?
Podemos utilizar tres tipos de vías:
a) El mundo real u offline. Sería el clásico “si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña”. ¿Que las empresas no nos llaman para entrevistas? Pues vayamos nosotros a las empresas. Esto no significa que entreguemos currículums a diestro y siniestro en todas las empresas que nos encontremos, la mayoría ya sabréis que esto funciona en muy pocas ocasiones. Para contactar de forma efectiva podemos acudir por ejemplo a ferias, jornadas o actos en los que están presentes las empresas, ya sea porque participan en las mismas o bien porque visitan la feria. Podemos aprovechar para estableces contactos en un ambiente distendido que nada tiene que ver con el que nos encontraríamos si nos presentamos en su empresa a “puerta fría”. Pero no nos limitemos a entregar nuestro currículum sin más, preparemos nuestros encuentros como si fueran una entrevista de trabajo. Seleccionar las empresas a las que nos vamos a dirigir, conseguir información sobre ellas, averiguar el nombre del dueño o del responsable de recursos humanos, saber según nuestro perfil cómo podríamos encajar en ella…. tenemos unos minutos para causar una buena impresión y no debemos desaprovecharlos.
2) El mundo online. Utilizar las redes sociales para ampliar nuestra red de contactos sobre todo a través de LinkedIn, una red en la que están presentes más 300 millones de profesionales y miles de empresas. Pero estar en LinkedIn no es tener alojado allí nuestro currículum sin más, hay que relacionarse como si fuera el mundo real (solicitar contacto a las personas que nos interesan, enviar un mensaje agradeciendo si nos han aceptado, participar en grupos, seguir a empresas….). Las posibilidades que nos ofrece LinkedIn son inmensas y quizá el problema resida en que no conocemos bien la herramienta, por lo que si le dedicamos algo de tiempo a conocerla, podremos ampliar nuestra red de contactos de forma exponencial.
3) Un mix de los dos anteriores. Hacer contactos tanto de forma presencial como virtual es importante, pero no deberían ser excluyentes sino complementarios. Es decir, podemos contactar en un primer momento con las empresas y las personas que trabajan en ellas a través de redes sociales, y cuando tuviéramos la oportunidad plantear una entrevista de trabajo ya sea en la propia empresa o aprovechando un evento en el que participen. Y también lo podemos hacer en sentido contrario: si hemos hecho un contacto en una feria o en cualquier otro lugar, a continuación intentar mantener la relación en el mundo virtual mandando un correo electrónico agradeciendo el tiempo que nos han dedicado, o solicitando estar en su red de contactos a través de LinkedIn.
Si somos constantes y dedicamos algo de tiempo a mantener esos contactos, puede ser que cuando surja una oportunidad de empleo en algunas de esas empresas podamos dirigirnos a ellas, y ya no lo haremos como un desconocido, sino que el contacto previo nos permitirá que si no hay un primo, un amigo o un cuñado que encaje en el perfil, tengamos más posibilidades de ser seleccionados que cualquiera de los currículums que lleguen y de los cuales que no tendrán ninguna referencia.