LA CHISPA
A media luz
Carlos Pajuelo de Arcos
Me puede la luz. Recuerdo cuando era más barata y yo escribía esta cosas. Pura nostalgia. Me lo ha recordado el Sr Borrell con su un grado menos en la calefacción doméstica. Era cuando Sebastián era ministro.
Sebastián, el ministro “bombilla”, ha dado a luz un par de ideas brillantes que me tienen con el alma agarrada a un dulce recuerdo; me refiero a cuando la luz era más barata.
Aún antes, mucho antes de casi todo, estaba el cangrejo.
No era el cangrejo común para una bullabesa rica en especies marítimas, sino que era un dispositivo que los más viejos del lugar se sabían y era un artilugio que permitía “echar pa tras” el contador,.
Menos kilowatios y más baratos ahí es nada, la luz podía “luçir, esplendorosa y a la gente le podías ver la cara en los largos pasillos de las viviendas donde los contadores estaban en las casas a la entrada, era más familiar y asequible..
No hay nostalgia en esto. Lo que hay es recuerdo de un kilowatio más barato.
¡Qué tiempos en los que engañar a los de la luz! ¿Ahora? Es al contrario, monada y ahora canto el tango. A media luz.
“Y todo a media luz…! Que brujo es el amor! A media luz los besos, a media luz los dos Y todo a media luz, crepúsculo interior. ¡Qué suave terciopelo la media luz de amor! Más amor, más intimidad. ¡Gracias Sebas!
Eso, eso es un tango dedicado al ministro que está perdiendo la paciencia con los bancos.
Quizás, en pleno ataque de bonhomía del que esto firma, nos encontremos con un subliminal acceso al ahorro por esta medida mensual y más cara de la luz; se trataría de proyectar sobre el consumidor medio, digo, la idea de gastar menos a base de encender menos las luces.
Yo ya lo he hecho y ayer me sucedió que me encontré con un individuo más alto que yo que avanzaba a medio tientas por el pasillo. Yo iba al baño en una situación prostática y con la legaña medio pegada, con un ojo abierto en plan liebre y entonces en el medio claro oscuro vi que aquel tipo era un hijo mío y solo acerté a decirle ¿Vas o vienes?. Es la confusión del carokilowatio.
Es difícil ahora plantearse lo de ”luz y taquígrafos” y lo es no solo por las tarifas, que también, sino por el miedo que da la claridad y contemplar un paisaje lleno de espías, gorrones, malabaristas intermediarios llenos de dádivas y filibusteros de la democracia. ¡La media luz es como las alfombras! Ahí cabe todo.
Vaya tropa D. Mariano! ¿Eh? A mí que me registren. Buenos días.