Arrea con la mala gaita que se se gastan algunos guionistas de televisión. O igual son los malos pensamientos y mentes retorcidas que tenemos los adultos y los benditos niños ni se enteran de nada. Pero a mí me da que pensar. Y las casualidades cada vez existen menos. Les cuento para que cada uno extraiga su conclusión (y con permiso de Darrin, que hoy me estoy metiendo un poco en sus lides…). Andaba yo la otra mañana por casa de mis padres, con mi hijo pequeño, cuando en Clan TVE empezó un capítulo de ‘Los Cachorros’, una serie ‘blanca’ (nada que ver con el maléfico Bob Esponja, psicótico y que insisto que debería estar casi prohibido para los niños, pues de serie infantil tiene muy poquito) y en la que un grupo de cachorros (como su nombre indica) de un perro, un conejo, una pata, un pollito, un gato y una rana se dedican a vivir aventuras.

Los cachorros.
Aunque lo de blanca, igual hasta cierto punto… El pasmo llega cuando uno descubre el argumento del capítulo ‘Dulces sueños’, en el que los cachorros persiguen a la bruja Corneja, que anda liándola parda robando cuentos infantiles… o algo así. La verdad es que esa parte del capítulo me pasó desapercibida. Hasta que mi padre exclamó:
‘¡Madre mía como se entere la Casa Real!’
Y aquí es donde puse la antena… Todo para descubrir un instante del argumento que haría las delicias de cualquier republicano. En concreto un diálogo, que transcurría mientras la Bruja Corneja dialogaba con un lobo (tampoco había otro animal…) metido en una oscura jaula…
Corneja: ¡Al fin te he atrapado, príncipe!
Príncipe: “Soy el Príncipe Felipe, y pagarás muy caro haberme encarcelado”
Me vais a disculpar por no poner el vídeo, pero no lo capturé al verlo… y en la web de Clan ya ha sido retirado. No hay más razón para ello (entiendo…) que el hecho de que sólo caben de diez en diez capítulos y que el de ‘Dulces Sueños’ ya es más antiguo. Tendréis que conformaros con un pantallazo (este sí lo hice) del tremendo momento del Príncipe Felipe encarcelado…

El Príncipe Felipe, encarcelado. /CLAN TVE
No hubo más sospechosos en la serie. Sólo eso. Pero pensé en hacer este post, sobre aquellos episodios de dibujitos que, además de animados, a veces parecen tener poco de infantiles o inocentes… O al menos, eso se dice o deja caer en las redes. Ahí van algunos ejemplos.
- La conspiración del pato Donald. No es que el personaje sea de los más simpáticos de Disney. De hecho, se gasta bastantes malas pulgas. Pero, ¿alguien puede explicarme qué hace el nombre de los Illuminati, ese grupúsculo de leyenda al que se atribuyen conspiraciones entre místicas, satánicas y no precisamente muy infantiles, en un letrero del fondo? El de la imagen juraría que es el Tío Gilito, el ‘millonetti’ de la familia. Pero de ahí a los ‘Illuminatti’, raro, raro, raro…

- El erotismo de Enredados. Las acusaciones a Disney de mensajes subliminales a lo largo de sus películas son numerosos. Aunque ninguno 100% demostrado. Más frecuentes sobre todo en la época de Walt Disney, el runrún sin embargo no ha cesado. No hay más que ver lo que algunos hacen circular por las redes. Quizás más ‘enredados’ que otra cosa… Pero ni el último éxito de la factoria Disney se libra de la crítica. O ‘El Rey León’, que tampoco se libró de la supuesta aparición de SEX…

- Donald, nazi. Si no tenía bastante con ser Illuminatti, al pato más famoso de Disney lo vistieron en 1942 con el uniforme nazi. En el corto de animación ‘El rostro del fuhrer’ se pretendía hacer una crítica feroz del nazismo y un elogio al pacifisimo. Pero, ¿hay que mezclar a los niños con estos mensajes políticos, advertirles desde corta edad de los peligros de los extremismos, o no contaminar su inocencia con estos mensajes. Ahí dejo el debate y el vídeo de aquel corto, que por cierto se acabó llevando el Oscar al mejor cortometraje de animación en 1943…
- Bob Esponja no es para niños. Es que no hay otra. Es tan sencillo como que sería inconcebible que ‘Los Simpson’ se emitieran en Clan, a toda hora, en horario infantil y como un bombardeo para los más pequeños. Cierto es que Los Simpson se emiten en un horario también ciertamente infantil, no precisamente la madrugada. Pero en un canal generalista, no en un canal infantil, lo cual es una gran diferencia. O como si se emitiera ‘Padre de familia’en Clan. Pues oiga, no… Esta vez no voy a colgar vídeo. Cualquiera (si es que alguien en la faz de la tierra no ha visto ya alguna vez a Bob Esponja) que se ponga unos cuantos capítulos del inaguantable ser amarillo. O incluso uno sólo. No es posible que un ser tan histriónico, psicótico, enfurecido, nervioso y a menudo mal hablado pueda ser un buen ejemplo para los niños. Que no pido yo que vuelva ‘Banner y Flapy’, aquella serie ultrablanca que de dulce hasta a mí en mi niñez me parecía ñoña.
Pero una cosa es para mí indiscutible: Bob Esponja debería ser colocado en un horario y espacio más adulto. Y si no, ¿alguien se explica por qué gusta tanto a los adultos?