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Miércoles, 5 de octubre. 10 horas. Les Corts Valencianes.
El presidente del Consell, Alberto Fabra, iba a informar a su grupo de que Jorge Bellver sustituiría a Rafael Blasco como portavoz en el grupo popular.
Mi compañera @MartaHortelano y yo esperábamos la llegada del ascensor para subir a la sala Vinatea de Les Corts, lugar en el que se reunió el PP.
Segundos antes de que el ascensor parara en la planta del hemiciclo, se escuchó cierto barullo.
Las puertas se abrieron y… la cabina iba de bote en bote de cargos populares.
Miradas. Los diputados del PP y los periodistas frente a frente. Las risas y los comentarios, inevitables. Al fondo, sobresalía la cabeza del presidente Fabra, que también sonrió por la escena.
Nosotros, inmóviles, apostamos por esperar.
En ese momento, el vicepresidente José Císcar, con naturalidad, apostado en la cabina en la primera fila a la izquierda de cara a nosotros nos dijo:
“¿Queréis subir? Pasad, pasad que cabéis”
Educados, respondimos a la invitación del vicepresidente y ciudadano Císcar. Es cierto que a la derecha, junto al mando de botones, había un hueco en el que cabíamos. Y sin peligro de sobrepeso porque nos mantenemos. Dimos un paso al frente, pusimos un pie en el ascensor y cuando nos disponíamos a entrar ya… la diputada del PP Marisol Linares tomó el timón:
“¿Cóomoo que suban? Naaadaaa de eso. ¡Fuera de aquí! ¡Fuera! ¡Faltaría más! Sólo faltaba esto”.
Instintivamente, ambos sacamos el único pie que teníamos dentro del ascensor. Las puertas mecánicas se cerraron. Y Marta Hortelano y un servidor todavía no sabemos si nos quedamos con cara de tontos o de besugos.
He esperado unos días para publicar este post como medida de gracia a la señoría para ver si durante las jornadas de pleno se disculpaba por el trato. Ni pruna.
¿Entienden ahora aquello de la desafección de la política?, ¿lo de estar alejados de la calle?, ¿eso de que sean los políticos, según el CIS, uno de los grandes problemas de la sociedad? Si hay alguno que ni nos brinda ni un huequecito en un ascensor cómo vamos a esperar que alguien solucione nuestras penas más domésticas como el paro y la crisis.
Lo sentimos, pero hemos dejado de creer.
P. D. Tanto Marta Hortelano como yo queremos agradecer a Rafael Maluenda y Ricardo Costa que, tras volver a subir el ascensor, nos acogieran todavía en estado de shock y nos permitieran subir con ellos a la planta de la sala Vinatea. Se portaron como unos ciudadanos.