El tiempo pone a cada uno en su sitio. Hace poco más de un año, la diputada socialista y vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, protagonizó uno de los gestos más tristes que recuerdo de un dirigente político. Elena Valenciano, de punta en blanco, visitó las naves que tiene el Banco de Alimentos en la Pobla de Vallbona. Como una falsa voluntaria cargó cajas de comida, animó a los que en silencio guardaban cola esperando para recoger alimentos y se montó su particular circo bajo los focos porque ella quería ser la reina de la pista. Su interés por una foto estaba por encima del servicio social. Aquel día, Elena Valenciano, con un acto de manual de carroñerismo político cum laude, buscó su minuto de gloria en la prensa utilizando el orgullo de los más necesitados. La diputada lo único que quería era salir en los informativos del mediodía para decir que el porcentaje del sueldo de los cargos socialistas restado por hacer la huelga del 14-N se donaría al Banco de Alimentos. Una caridad publicitada, hipócrita y falsa.
Todavía recuerdo a Elena Valenciano fotografiándose sin rubor sacando paquetes de un carro de la compra como una barbie política maquillada para la gloria. Posando sin caer en la cuenta de que lo único que provocaba en la mayoría de los que allí estábamos era vergüenza. Con aquel post, titulado “El vampirismo de la política” , me abrí en canal porque necesitaba vomitar toda la bilis que aquel día me dejó usted en el estómago.
La dirigente socialista, nada más leer “El vampirismo de la política”, me dejó este comentario en el blog:
Es increíble que puedas usted interpretar así mi visita. Al contrario, se trata de dar a conocer este tipo de iniciativas solidarias, de apoyarlas, de trabajar para que consigan financiación (hemos presentado en el Congreso, una proposición no de ley con ese objetivo) siempre he trabajado en el movimiento social. Soy diputada ahora y no pienso dejar de hacer trabajo social, desde donde esté. Don Jaume Serra quiso que fuera a visitarles. Creo que tu interpretación nace de un gran prejuicio. Y lo siento”
Un año después del show de la diputada Elena Valenciano, el pasado miércoles 13 de noviembre, el destino me puso delante otra vez a Jaume Serra, alma mater del Banco de Alimentos, en una tertulia de Ràdio NOU. En el turno de preguntas, disparé:
La respuesta no me sorprendió. La esperaba. Reconozco, señora Elena Valenciano, que hubiera preferido que el señor Serra me hubiera callado la boca. Que me hubiera dicho que usted regularmente llama para preocuparse por el Banco de Alimentos, que me hubiera contado que volvió por allí sin cámaras, anónima, sin fotógrafos, sin focos y sin un séquito que aquel día del año pasado estaba integrado a partes iguales por chupópteros y por gente que sintió la misma vergüenza ajena que viví yo al lamentar su espectáculo.
Me hubiera encantado escribir un post en este blog, porque no dude que lo hubiera hecho, poniendo a parir mi arrogancia, mi prepotencia y mi vehemencia. Pedir perdón por prejuzgarla por cuatro cámaras de televisión y un plató en un almacén en el que no reparten comida a los pobres sino que en el que ayudan a mucha gente que con la cara bien alta y en silencio aguardan en una cola su turno para alimentar a una familia hundida por esta puta crisis. Personas íntegras, coherentes, decentes, hartas de que los políticos utilicen sus penas como escenario de un show mediático. De cargos con nómina pública que se puede pagar la sanidad privada y que los platos de caliente los abonan con Visa Oro.
Pese a usted y al resto de políticos que se despiden del Banco de Alimentos con un “hasta luego Lucas” , como dice Jaume Serra, la asociación sigue su camino. Atiende, se preocupa y acuna a miles de familias. Con decenas de voluntarios, de los de verdad señora Valenciano, no como usted, que reciben a cambio la satisfacción de ayudar a los más necesitados. En breve, el Banco de Alimentos, podrá extender sus servicios a otras familias gracias a, entre otras cosas, los 48.000 kilos de alimentos que les ha donado Carrefour o al camión que les ha comprado Inditex. Y también, señora Elena Valenciano, hay instituciones, algunas de su propio partido, que siguen donando y trabajando codo con codo con el Banco de Alimentos, sin necesidad de hacerse fotos ni de salir en la televisión.
En Valencia, el Banco de Alimentos está en la calle Santa Cruz de Tenerife (junto a la avenida del Cid) y su teléfono es 963 84 05 86. En la Pobla de Vallbona tienen también dos naves. En breve van a comenzar una campaña de mantas para los sin techo y una recogida de juguetes (en buen uso por favor) para el Día de Reyes. Ayúdenles. Cuesta muy poco.
Señora Elena Valenciano anímese a colaborar. Venga. Pero sólo le pido un favor: las cámaras déjeselas en casa.
Un saludo.