Las Provincias

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Dwomo: Melodías de ayer, hoy y mañana
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César Campoy | 12-12-2014 | 11:05

Llegaron a tierras valencianas desde la Meseta, vieron y vencieron. A partir de entonces, el dúo ha evidenciado su pasión por desmarcarse de todo y de todos. La banda presentará su último trabajo, ‘Por el aire’, el 9 de enero en el 16 Toneladas

 

Hace pocos días que regresaron de Italia. Antonio J. Iglesias y Jorge Lorán, es decir, Dwomo, son dos de las personas más ubicuas y polifacéticas del planeta. Su incontinencia creativa les ha llevado a embarcarse en discos y proyectos tan variopintos como inclasificables, y a no ceñirse a un estilo determinado, sino, todo lo contrario, a abrir su abanico de manera brutal y plantear espectáculos para públicos de diferentes procedencias, credos y edades: «Nuestra filosofía es hacer de la variedad algo productivo y que aporte. Nos gusta verlo desde diferentes roles: composición, escenario, grabación, colaboración, experimentación, producción, agitación… Somos activistas y eso implica hacer la guerra desde varios puntos del mapa. Nos embarcamos en diversos proyectos por inquietud y por trabajo. El estar en movimiento es actitud de resistencia, no es tiempo de estar quieto», afirman.

 

Cósmico: Dwomo y la Orquesta Pinha, vistos por Tamara Prieto


 

Esa obsesión (o gusto) por ese continuo crear e ir y venir por los diferentes vericuetos que ofrece la música (el proyecto paralelo de Le Grand Miércoles, sin ir más lejos), es también la que les ha llevado a plantear colaboraciones con otros músicos, crear proyectos con otros tantos, o producir a otros tantos más: De Gilbertástico a mono33, pasando por Cándida: «Somos un grupo de investigación y es necesario abrir otros campos de experimentación o al menos intentarlo, ahí está lo divertido. Nos seducen las propuestas de riesgo y están ahí. Nos resulta más interesante y revelador que la endogamia disfrazada de aperturismo que asoma en el horizonte. Es una aparente dispersión, pero es lo que nos hace libres».

Y, ahora, parte de esa libertad reside en el desarrollo de una de sus enésimas y más recientes aventuras: El disco Por el aire (Granja Beat, 2014), registrado en directo junto a La Orquesta Pinha, a partir de la relación de ambos con el productor Fernando Polaino: «Hacía tiempo que buscábamos hacer algo con la Orquesta Pinha, dar una vuelta de tuerca al repertorio y hacer algo especial. El hecho de llevar nuestros temas a un sonido de orquestina subruralista en clave de vals, klezmer, polka, etc… nos resultó un reto interesante a la vez que muy divertido y productivo. Polaino propuso el repertorio que mejor se podía adaptar, y reenfocarlas desde el universo de la Orquesta Pinha. A veces ampliamos el show con intervenciones escénicas, incluso proyectamos un corto antes del concierto a modo de célula telonera. De ahí que lo grabásemos en un teatro. En directo Dwomo cantamos y bailamos y ellos tocan los temas haciendo de todo esto una sugerente romería espacial», aclaran, a punto de presentar, dicho espectáculo, el próximo 9 de enero, en la sala 16 Toneladas de Valencia.

 

 

Mientras tanto, Dwomo, faltaría más, ya trabaja en su próxima aventura cósmica, un nuevo disco: «Antes de llegar a Valencia sacábamos material con más asiduidad. Aquí nos pilló la crisis económica y ética y hubo que empezar casi de cero en muchos puntos. Cambiamos el ritmo de trabajo. Tomárselo con calma era parte de “mediterranizarse”, y bajamos la velocidad. Tocaba ampliar y hacer otras cosas antes que centrarse de nuevo en un disco de Dwomo con la entrega que ello requiere. Ya toca algo nuevo y está en camino. Nosotros también lo necesitamos. Dwomo sigue siendo Cosmic Cocktail».

La trilogía se cierra

La peculiarísima recopilación titulada El Eslabón Perdido, a partir de caras B y temas inéditos de Dwomo, marcará el cierre de una trilogía de la que también forma parte este Por el aire: «En un principio iba a ser el primer elemento que la abriese, junto a Electroshock Taronger (el tributo a artistas valencianos) y Por el aire, por ese orden, pero obstáculos burocráticos en momentos clave lo atrasaron. Por lo tanto, cerrará el ciclo en vez de abrirlo. La idea es que vea la luz esta próxima primavera incluyendo alguna sorpresa en la fórmula de sacarlo, a la vez que presentar la web del grupo más actualizada y acorde con nuestra trayectoria».

 
 

Los discos de la semana

 

Futuro Terror

Futuro Terror (Discos Humeantes, 2014)

Aquellas El rito y Atracción, publicadas en el epé compartido con Fantasmage, dejaron al respetable con las orejas y la boca abiertas. Afortunadamente, en Discos Humeantes se dieron por aludidos y, meses después, los alicantinos se estrenan en formato largo con un frenético y veloz tratado de guitarras que surfean en una suerte de power punk pop tan arrebatador como aparentemente instantáneo.

El combo recupera aquel directísimo Atracción y le obliga a convivir con once trallazos más, apoyados en explosiones de acorde volador, pintorescos textos y delirantes voces.

Media hora de fugaces riffs y pegadizos sones a partir de evidentes piezas con alma de sencillo como María Orsic, Veneno, Qué sensación o Su lamento (hipnótica), acompañadas de elementos más ambiciosos como Distancia o El proceso. Para escuchar, tomar aire, y volver a degustar.

 

Teletexto

La película (Discos de Perfil-Mongolic Records, 2014)

También se esperaba como agua de mayo la segunda entrega de Teletexto, es decir, Javo y Carmona, tras aquel disco homónimo que machacó cerebros. Aunque no se lo crean, hemos incrementado el nivel de fuerza descontrolada y, lo mejor de todo, hemos mejorado en cuanto a empaque final. De esta manera, las garras despiadadas de este rabioso muro de sonido brindado, sin piedad, a base de posthardcore y noise, son capaces de penetrar hasta nuestros tímpanos de manera más depurada, pero doblemente efectiva. Prácticamente sin desperdicio, de principio a fin, no se pierdan Le Film, Poper Pow, Querridas herridas o ¡el vals! Dartañan.

Sobre el autor César Campoy
Curioso por naturaleza. Más de media vida escribiendo.

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