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Jesús Trelis

Historias con Delantal

UN MENÚ UNIVERSITARIO DE LUJO

Fotografía de Casa Manolo

Digamos que después de todo, estoy entusiasmado. Sí, porque a Manolo Alonso le han dado una estrella. Y porque todos los superagentes consultados me han dicho que los de la Michelin han sido muy rácanos. Con lo cual, nosotros acertamos con las quinielas, pero los chicos de la guía se equivocaron en sus decisiones.

:mrgreen:

Pero bueno, no pasa nada… el año que viene tienen opciones de solucionar el error. 😉 Porque la verdad, con mi fesol-satélite no paro de descubrir cosas que van aconteciendo en el País de las Gastrosofías y hay que quitarse el sombrero. La gastronomía valenciana, esa que muchos se empeñan en decir que vive una moda pasajera, es un huracán que sopla con fuerza para quedarse. Quien quiera verlo, que lo vea. Quien no… ya tendrá tiempo de rectificar.

Y hablando de cosas que pasan (y de cosas maravillosas) mira que te sirvo para abrir boca:

Hoy te propongo volar hasta tierras alicantinas. Destapar conmigo el frasco de píldoras de Quique Dacosta; ver cómo el mar se traga a Begoña Rodrigo; colarte en los vídeos de Alejandra Feldman, hablar de dietas, de redes sociales, descubrir un menú astronómico y suculento y, sobre todo, conocer el buen hacer de un grupo de gente enamorada de la gastronomía. NOS VAMOS A LA UNIVERSIDAD. ¡Saca el ticket!

Aunque tengo superpoderes y pudo ir con mi delantal volador hasta donde quiera, esta vez decidí meterme en el tren. En clase turista por supuesto, que los espías llegamos hasta donde llegamos con nuestro sueldo. Estuvo bien, especialmente ver amanecer y pensar que los angelitos han encendido el horno de hacer cruasanes y por eso el cielo estaba quemándose. O eso soñé, especialmente para evadirme del elemento que me tocó en el asiento de  al lado y que decidió dormirla sin pudor a pierna suelta e invadiendo eso que llamamos espacio vital.

Pero bueno, la aventura ferroviaria valió la pena porque nada más aterricé en la Universidad de Alicante para infiltrarme en el Encuentro de Turismo y Gastronomía de la Cátedra de Estudios Turísticos Pedro Zaragoza Orts (suena muy bien, ¿verdad?), me encontré con un puñado de buenos amigos-gastro. Allí estaba Cuchita Lluch, presidenta de la Academia Valenciana de Gastronomía, repartiendo su magia a lo Mary Poppins . Y allí vi a Begoña Rodrigo con su chupa de cuero, que iba de selfie en selfie. Y allí me encontré con los buenos de Félix Cardona y Nacho Cervera; con Óscar Carrión y Antonio Llorens… Conocí al director de la Cátedra, Tomás Mazón, y descubrí un buen puñado de cocineros de estos de quitarse el sombrero de los que luego te hablaré.

Con esa tarjeta de presentación, empezó aquella jornada que se precipitó con toda intensidad cuando apareció  Quique Dacosta en la sala. Hubo aplausos y chismorreos y tras ellos, el cocinero sacó un frasco de píldoras y fue soltándolas una a una con tanta honestidad y sinceridad que pronto ya nos tenía a todos en el bolsillito. Sí, sólo con su frasco de píldoras. Mineralizantes, ilusionantes, revitalizantes…. 😛

Y QUIQUE DESTAPÓ EL FRASCO…

√  Un tercio de los visitantes de la Comunitat buscan experiencias gastronómicas.

 No sólo hay que ser el mejor cocinero, sino que la gente lo sepa.

En estos momentos ya nos batimos el cobre con el País Vasco y Cataluña.

Mi sueño es que en la Comunitat haya tres restaurantes con tres estrellas Michelin a parte del mío. (¡ahí estamos!)

√ El año que logré la tercera estrella, conseguí duplicar el número de comensales. 😯

Nos soy imagen de nadie. Soy imagen de mi propia marca.

Cuando decidí ser cocinero profesional, opté por quedarme en Dénia porque aquí tenía todo lo que necesitaba para ser un gran cocinero. (ole, ole y ole)

Mi objetivo es que mi restaurante sea el mejor del mundo; aunque como para mi madre ya lo es, ya estoy tranquilo.

No hay atajos en el camino de la excelencia. 😛

Yo no hago esto para ganar dinero; sólo quiero ser feliz con lo que hago sin perder a mi familia. 😉

Michelin te reconoce; no son los más rápidos, pero luego no son tan volátiles. (como otros… añado yo).

√  Sueña, fija tu objetivo y trabaja por él.

El cocinero reclamó carteles en las ciudades indicando dónde están los restaurantes, desveló que los del Chiringuito de Pepe fue a pedirle opinión para la serie porque en parte se inspiraron en él, le invitó a uno de los jóvenes del público que hizo prácticas tres meses en su restaurante a  volver  a formarse a su casa y habló con sinceridad, relajado, con una sonrisa pintada junto a esa barba cada vez más afilada. Y la verdad, mientras él verbalizaba, yo iba como un loco espía apuntando y registrando todo en mi libretilla de superagente para que no se me olvidara. Y  soñaba con meterme en su laboratorio y verle trabajar sus fábulas.

Intenté colarme en su cabeza  y ver cómo nacen unos callos falsos, y cómo es posible crear un arroz tan mágico como aquel de guisantes que todavía me hacen soltar lágrimas. Y en sueños volví al templo culinario de las fábulas. Sus fábulas. (Imagen de su menú #tomorrowlandQD).

 

Y soñando con todo eso, desperté cuando lo despedían entre aplausos y volví a la tierra cuando vi, de pronto, a Begoña Rodrigo, ya sabes, la dama de La Salita, en el escenario. Como siempre, abriendo las compuertas a la realdiad y postrándonos ante su océano…

  … Y CON BEGOÑA, EL MAR NOS DEVORÓ

Una ola: “Necesitamos tener clientes, ellos son los que nos permiten pagar las facturas”

Segunda ola: “Si no funciona el negocio, el sueño se va al garete”

Tercera ola: Quiero que se sientan en mi restaurante como en casa”.

Y en ese instante miré a un lado y al otro y me descalcé. Saqué mis alas y volé mientras ella seguía con la ponencia. Y moví mis pies, fuerte. Los convertí en aletas, como un pez. Y moví mis brazos. E hice de ellos también aletas. Y fui un poco más pez. Y me transformé en uno de esos animales con espinas capaz de  volar. Y mientras Begoña seguía dejando llegar las olas… yo me fui metiendo en sus fantasías. Y vi su próximo local. Y vi que sería como un mercado, y sentí atracción por lo que en aquella casa de La Patacona (su próximo restaurante) está pasando… Y desubrí un nuevo plato de este genio con ingenio que se pone el delantal para seguir haciendo grande su sueño.

Y llegó una cuarta ola y  me salpicó: “Es igual de fácil subirte arriba como tirarte abajo”.

Quinta ola (y ya estamos con el temita): “¿La televisión? Yo no voy a renegar. Soy una chica Top Chef, y no me quiero quitar la etiqueta … pero detrás hay muchos años de trabajo y esfuerzo”.

Sexta ola: “Si nos juntamos (los cocineros de la Comunitat), nos los comemos con papatas”.

Séptima ola y última: “Yo lo que realmente quiero es comerme el mar”.

Y volví ser pez volador, y salté por la sala mientras la gente aplaudía, y preguntaba, y hablaba… Y me imagine a Begoña dentro del mar a las cinco de la mañana grabando un video espectacular en el que el agua y la sal le abrazan, le besan, le aman…. Y entonces entendí, que esa mujer que es terremoto y vendaval lo que de verdad quiere ser es sirena. Una cocinera sirena.

Alejandra Felman encendió su cámara y grabó y nos metió en un video del que todavía no hemos salido. Me vi andando entre el falso celuloide de lo digital y posando para la cámara de esta mujer incombustible que te habla y se sincera. Que atrapa y que ama lo que hace y  te contagia. Y te lleva hasta su Buenos Aires. “Hay mucha gente en las redes sociales que no se relacionan con nadie, sólo se autorelacionan”. Amen.

Llegó Elisa Escorihuela y habló de nutrición y sentí cómo rugía  mi estómago. Ella hablaba de nutricionistas, de la necesidad de contar con la creatividad de los cocineros, de las dietas, de incorporar a las cartas información que sirva al cliente para orientarse sobre qué va a comer…

 

… mientras yo imaginaba de nuevo los platos de Quique Dacosta. Elisa hablaba de lechugas y pechugas -“soy aquí el bicho raro”, repetía con su amplia sonrisa-, y yo añoraba aquel nudo de navajas que algún día volveré a dejar que me atrape como una soga y me una a él para siempre. Locuras de espías, ya sabes…

 LA PONENCIA DE ELISA, FUE BIEN ENTRETENIDA 😆

(La imagen pertenece a Elisa Escorihuela)

 AUNQUE YO PENSABA CON ESTO… 😳

 

En mi cabeza rezumaban las ideas de Erika Sofía dando pistas sobre cómo moverse por la red cuando, de pronto, como en la canción de Los Gemeliers, sentí aquello de “todo lo mejor está por venir…”. Sonó la campana y nos marchamos a comer.Y en mis manos cayó una bandeja con un fascinante menú universitario. Un menú que era hijo de cinco grandes del delantal que se pusieron a cocinar y nos dibujaron una sonrisa para el resto del día:

David Ariza, chef de casa Aleluya en Jalón
David Martinez, chef del restaurante La Nyora en Alicante
Joaquín Baeza, chef del restaurante Baesa y Rufete en Alicante
Gema Penalva, chef del Gema Penalva Resto Bar en Alicante
Sara Gómez, chef del restaurante Solotula en Benidorm

Ellos fueron los artistas.

Foto de la Catedra Pedro Zaragoza Orts

 

♦Coques d’oli i aperitiu de magrana. Para empezar con ganas. El cuerpo pedía marcha. El chupito de granada con el apio de contraste y un poco de arte estaba genial.

♦Foguera de salazones. Un bocado y otro y otro, y se me fue el vasillo que escondía esa esencia de una tierra que ama el pescado y lo hace salazón para perpetuarlo.El aceite daba el brillo; el capellà torrat, el brio. Majos resalaos.

♦Tres pardalets i una moneta. Así lo llamaron ellos. Y para mí fue un fiesta en el que el arroz chapoteaba en un sabroso fondo con el sofrito como máximo protagonista y algunos invitados del mar y de la huerta intentando marcar terreno. Divertido y sabrosón.  El arroz es la moneta y pienso que la sardina, la alcachofa y el delicioso tomate seco, tres pajaritos en busca de nido. 🙄

♦L’Illa. Gran postre en el que el do de pecho lo da la profundidad del queso La Loma de Elche que era todo un festival en boca con los dátiles, el membrillo y las hierbas de sierra… Perfume de tomillo. Rico de verdad. (El queso es muy interesante… para estudiar mejor).

Luego hubo fotos, un café en el comedor universitario y un viaje a aquellos tiempos en los que el espía estudiaba para ser algo. (Y se quedó en mister Cooking). Después hubo charlas y momentos entrañables… Y fue tal mi fascinación que cambié el tren de vuelta por un viaje repleto de magia con dos mujeres que hacen de la cocina una pasión salavaje y trepidante. Mujeres con alma… Pero eso queda en los Top Secrets de mister Cooking. Porque hay cosas que nunca se cuentan. 😈

Foto de @inmamoreno83

Te he de decir, eso sí, que al salir a la autovía se apoderó de mi un profundo olor a caramelo, a canela, a almendra tostada… aunque ese es otro cantar. Una historia que te voy a contar en…

LOS SECRETOS EMPAPELADOS DE MISTER COOKING

(Los domingos en LAS PROVINCIAS PAPEL Y KIOSCO Y MÁS).

El último capítulo fue las hazañas de Nazario Cano y un pichón de Apicius. Esta semana, la Saga Torreblanca y una anguila de Momiji

¿Qué postre le serviría Paco Torreblanca a Rajoy?
¿Y a Pablo Iglesias?
¿Y qué piensa Jacob de su padre?


 

 GRACIAS A TOMÁS MAZÓN, A NACHO CERVERA Y, DE MANERA MUY ESPECIAL, A FÉLIX CARDONA POR LA INVITACIÓN. 😆

 

 

Cuentos con patatas, recetas al tutún y otras gastrosofías

Sobre el autor

Soy un contador de historias. Un cocinero de palabras que vengo a cocer pasiones, aliñar emociones y desvelarte los secretos de los magos de nuestra cocina. Bajo la piel del superagente Cooking, un espía atolondrado y afincado en el País de las Gastrosofías, te invito a subirte a este delantal para sobrevolar fábulas culinarias y descubrir que la esencia de los días se esconde en la sal de la vida.


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