Las Provincias

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El síndrome posvacacional cuando estamos desempleados
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Amalia López Acera | 09-09-2015 | 09:09

Mucho se oye hablar estos días de la vuelta al trabajo después de vacaciones y de los pequeños trastornos que ello conlleva. Para muchas personas esta vuelta a la rutina se hace sin duda mucho más dura en cuanto que no tienen un trabajo al que volver.

Ver cómo la gente que está a tu alrededor se incorpora a sus trabajos mientras nosotros nos quedamos en casa, tiene consecuencias que afectan sobre todo, a nuestra autoestima como profesionales, por lo que podríamos hablar de un síndrome posvacacional también en personas desempleadas.

¿Cómo podemos combatir estos sentimientos y seguir motivados en la búsqueda de empleo? Aquí van algunas propuestas:

1) Fijar un horario de “trabajo”. Sí, buscar trabajo es un trabajo en sí mismo, y por ello debemos establecer un horario y delimitar el tiempo que le vamos a dedicar. Una cuestión es estar disponible para recibir una llamada o acudir a una entrevista, y otra es pensar que podemos estar 24 horas buscando empleo de forma eficaz.

2) Tener organizadas las tareas en que va a consistir nuestra búsqueda de empleo y planificar el tiempo que vamos a dedicar a cada una de ellas con el fin de que sea lo más productivo posible. Consultar y contestar correos electrónicos, mirar portales de empleo, ver a qué empresas les que puedo enviar mi curriculum (autocandidaturas), establecer nuevos contactos a través de redes sociales o escribir entradas periódicas en mi blog, podrían ser alguna de ellas.

3) Hemos comentado más arriba la importancia de tener delimitado el tiempo que vamos a dedicar a la búsqueda de empleo, pues de igual forma es importante que en esa planificación haya espacio para otro tipo de actividades, como hacer deporte, la cocina, la música, o simplemente estar con la familia y los amigos. Ese tiempo de ocio nos va a permitir “airearnos” y mantener un equilibrio que nos ayudará a afrontar los momentos de bajón emocional.

4) Aprovechar para completar nuestra formación en ámbitos como los idiomas, la informática, o las redes sociales, fijando también un horario para las mismas e intentar cumplirlo, algo que exige bastante autodisciplina cuando hacemos esa formación desde casa de forma autodidacta o con algunos de los cursos gratuitos online que encontramos a través de internet.

5) Pedir cita con un orientador laboral para ver cómo podemos redirigir o enfocar nuestra búsqueda de empleo y ver cómo podemos mejorar, por ejemplo, nuestro curriculum o abrir un perfil en LinkedIn si no lo teníamos. Es un buen momento ya que después del parón de vacaciones muchas empresas suelen reactivar sus procesos de selección y búsqueda de personal.

6) En estos meses se organizan charlas, conferencias y jornadas, la mayoría de ellas gratuitas, sobre aspectos relacionados con la búsqueda de empleo o con nuestro ámbito profesional. Asistir a dichos encuentros nos permitirá estar al día de las novedades de nuestro sector así como ampliar nuestra red de contactos (networking).

En mi experiencia de seis años atendiendo a personas desempleadas he podido comprobar que uno de los principales problemas a los que tienen que enfrentarse aquellas personas que llevan ya algún tiempo desempleadas, es la desmotivación que aparece más pronto que tarde, y la cual es perfectamente comprensible. Si estar desempleados es por sí mismo una situación bastante complicada, en esta época del año tenemos que añadir además sentimientos como la sensación de fracaso, la impotencia ante la falta de oportunidades, e incluso cierta rabia contenida hacía aquellos que sí tienen trabajo.

No debemos olvidar que confiar en nosotros mismos como profesionales depende única y exclusivamente de nosotros, y que afrontar este principio de curso con nuevas energías y una actitud positiva nos ayudará a encarar la búsqueda de empleo con más posibilidades de éxito.

Sobre el autor Amalia López Acera
Responsable de comunicación y redes sociales del Servicio Valenciano de Empleo y Formación (SERVEF)