Las Provincias

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Categoría: curriculum
Mira lo que Google dice de ti si estás buscando empleo

Cada minuto se realizan en el mundo más de 3,5 millones de búsquedas en Google. A nadie se le escapa que internet ha cambiado nuestro mundo y la forma que tenemos de acceder a la información. Ya sea porque buscamos un hotel, o porque queremos saber el tiempo que va a hacer mañana, cada vez recurrimos más a Google para buscar la información que necesitamos. Parece que todo está ahí: información, ocio, servicios o productos, todo lo que queremos se nos muestra a un solo clic del ratón o a un toque de la pantalla del móvil. ¿Y qué pasa con lo que no está, con lo que no aparece en internet? Sencillamente ni nos lo planteamos, porque todo parece estar ahí.

Foto: Banco de imágenes gratuito Pixabay

En internet no sólo hay cosas, también hay personas. ¿Alguna vez habéis tenido la curiosidad de “googlearos”? Es decir, de poner vuestro nombre y apellidos en la barra del buscador y ver qué es lo que sale. Seguramente muchos nos llevaríamos una sorpresa porque aunque creamos que nosotros no estamos en internet porque no tenemos ni siquiera redes sociales, vemos que aparece nuestro nombre en una multa de tráfico que nos pusieron hace años, o la clasificación de la última 10k en la que participamos. Da igual que tengamos o no página web, o que estemos o no en redes sociales, nuestro nombre aparece siempre por algún lado.
¿Y qué pasaría si las personas que tienen que contratarnos en una empresa buscasen nuestro nombre en internet antes de llamarnos para la entrevista? Ah, no, que ellos no lo hacen porque ya tienen nuestro currículum, ¿estamos seguros de eso?
Si nosotros queremos por ejemplo comprarnos un móvil, podemos leer la publicidad que cualquier compañía telefónica nos deja en el buzón de casa, o bien nos muestra en los anuncios de televisión. Pero no nos quedamos sólo con eso, ¿verdad? Antes de comprarlo buscamos en internet las características que tiene, si la cámara tiene más o menos megapixeles, comparamos diferentes modelos y leemos los comentarios que han dejado otros usuarios. Y lo hacemos porque queremos tener toda la información posible para no equivocarnos al decidirnos por un modelo u otro. Y encima, toda esa información es gratis y fácil de conseguir en internet.
Pues bien, si yo soy una empresa que tengo que contratar a una persona y tengo encima de mi mesa tu currículum y el de otras decenas de candidatos, ¿voy a renunciar a ver la información que encuentro de ellos en internet?
Y aquí es donde entra en juego lo que se conoce como reputación digital, que no es más ni menos que la imagen que alguien que no nos conozca se pueda hacer de nosotros en función de la información que encuentre en internet.
Esto tiene un importancia cada vez mayor según se recoge en el V Informe Infoempleo-Adecco sobre Redes Sociales y Mercado de Trabajo en España, el cual señala que el 88% de los reclutadores se fija en la reputación online del candidato antes de contratarlo.
¿Y cómo podemos hacer para que la información que aparece en internet sea la que nosotros queremos y la que más nos beneficie de manera profesional? Ahí entra en juego lo que llamamos marca personal. Tener un buen perfil de LinkedIn o de Facebook, cuidar los comentarios que hacemos en foros o tener un blog, son algunas de las herramientas que tenemos a nuestro alcance para que cuando alguien ponga nuestro nombre en internet, la información que aparezca sea la que nosotros queremos, y no la que Google quiere.

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XV Fòrum d´Ocupació 2016 de la Facultat d´Economia de la Universitat de València

El 17 y 18 de febrero se celebra la XV edición del Fòrum d´Ocupación 2016 organizado por la Facultat d´Economia de la Universitat de València. Este foro se ha convertido con los años en un punto de encuentro para empresas, entidades públicas y privadas y aquellas personas que están buscando empleo ya que no sólo está dirigido a estudiantes universitarios.

El perfil de personas a las que puede resultar interesante este Foro son sobre todo aquellas con profesiones como economistas, agentes de seguros, administración y dirección de empresas, asesores fiscales, etc…

Durante los dos días que dura el encuentro todos los que se pasen por el Campus de Tarongers podrán asistir a más de 40 charlas y mesas redondas que tratan aspectos como la selección de personal, el emprendimiento o un taller para hacer un currículum en inglés, por poner sólo tres ejemplos. Aquí os dejo el enlace al programa del Foro para que podáis consultar todas las actividades.

También se podrá contactar con algunas de las 40 empresas e instituciones que tendrán stand en el Foro como Torrecid, Nestlé, Caixa Popular o Adecco, además de Colegios Profesionales como el de Economistas de Valencia o el de Mediadores de Seguros entre otros. Es una buena ocasión para poder conocer de primera mano de estas empresas si tienen oportunidades profesionales en estos momentos y  cómo están seleccionando a los candidatos. Todos sabemos lo complicado que es llegar hasta las empresas, el que nos respondan siquiera a un correo electrónico, pues bueno, esta es una buena ocasión para poder hablar con ellas de forma distendida en el marco de este Foro.

Una de las actividades destacadas es el “Corner del Emprendedor“, un espacio que se cede a jóvenes emprendedores para que puedan presentar su proyecto a todas las personas que visiten el Foro.

El SERVEF estará también presente y contará para ello con un stand en el que técnicos y orientadores facilitarán información sobre los servicios que ofrece el servicio público de empleo. También ofreceremos una charla el miércoles 17 de febrero a las 10:30h., impartida en este caso por mí, sobre “Marca personal y redes sociales para la búsqueda de empleo”.

Estos foros y encuentros son una buena ocasión para hacer networking, es decir, para aumentar nuestra red de contactos, por lo que revisa el programa y mira a ver si hay alguna empresa o empresas que te interesen ya que puede ser una buena oportunidad de para contactar con ellas.

 

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3 redes sociales profesionales (y ninguna es LinkedIn)

Cualquier persona que esté buscando empleo o nuevas oportunidades profesionales sabe de la importancia que tiene tener presencia en redes sociales, y muy especialmente en las consideradas como redes sociales profesionales. En el Informe 2014 Infoempleo-Adecco sobre Redes Sociales y Mercado de Trabajo en el que se preguntaba a los responsables de recursos humanos de las empresas sobre cómo seleccionaban a los candidatos, el 69% afirmaba que utilizaban las redes sociales y el 78% miraban el perfil en LinkedIn de los candidatos.

Con más de 6 millones de usuarios en España LinkedIn es hoy por hoy la principal red social profesional en nuestro país. Sin embargo, no es la única ni tampoco es la más relevante en otros países y así encontramos:

Xing. Esta red social cuenta con más de 9 millones de usuarios principalmente en países como Alemania, Austria y Suiza aunque ya ha empezado a extenderse a otros países europeos.

Viadeo. Red social francesa que cuenta con más de 65 millones de usuarios, más de 200.000 empresas registradas y 30.000 grupos y que ha empezado a tomar importancia en España alcanzando los 720.000 usuarios activos.

beBee. Es la última en llegar y la que mayor crecimiento ha experimentado superando en menos de un año los 9 millones de usuarios. Aunque esta red social española se define como una red social de afinidad (Affinity Networking) el componente profesional tiene un gran peso en la misma y hace que en mucho ámbitos se la conozca como la “LinkedIn española”.

Las redes sociales nos permiten sobre todo ampliar nuestra red de contactos y de esta forma  llegar a más personas para poder demostrar nuestra valía profesional generando nuevas oportunidades profesionales. Por tanto, en cuanto más lugares estemos más posibilidades tendremos, pero sin olvidar que no se trata de “estar” sino de interactuar.
Uno de los principales errores que se suele cometer es creer que por tener un perfil en una red social como LinkedIn ya está todo hecho, y no es así, eso es como tener un currículum en papel pero en formato digital. Si nosotros no “movemos” el currículum este no llegará a ningún sitio y no conseguiremos contactos. Ese es precisamente uno de los problemas de LinkedIn en dónde sólo 1 de 4 usuarios utiliza la red de forma activa.
Compartir conocimiento, participar en los grupos de nuestro ámbito o sector profesional o participar en debates son algunas de las posibilidades que nos ofrecen las redes sociales para no sólo figurar, sino sobre todo para que nos encuentren.

Si os animáis a utilizar estas redes sociales aquí os dejo mis perfiles para que podamos estar en contacto:

beBee
Xing
Viadeo
LinkedIn

 

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¿Pongo en mi currículum que estoy casada?

Hace una semana una lectora de este periódico me hizo una consulta a través del correo electrónico sobre si debía poner o no en el currículum que estaba casada y era madre de dos niñas.

Foto: Pixabay (banco de imágenes gratuito)

Vaya por delante que en esto, como en muchos otros aspectos que tienen relación con la orientación y la búsqueda de empleo, no hay verdades absolutas y podemos encontrar diferentes opiniones sobre qué hay que hacer y cómo hacerlo. Yo voy a exponer aquí por qué considero que NO es aconsejable poner en tu currículum información referente al estado civil y al hecho de tener hijos o no.

Partimos de la base de que nuestro currículum, ya sea en formato papel, en soporte digital o a través de la bio de los perfiles en redes sociales, es un instrumento que facilita información sobre nuestra experiencia profesional, formación académica, habilidades, etc… y que permite a la persona que no nos conoce hacerse una idea de cómo somos. Es decir, a nuestros amigos y familiares no les hace falta ningún currículum nuestro, ya saben cómo somos como profesionales y como personas.

Por tanto, el currículum lo hacemos para aquellas personas que no nos conocen, y tiene como objetivo ayudarles a que se hagan una idea de quienes somos, por lo que es importante cuidar la información que ponemos así como otros aspectos como la presentación o la foto que incluimos, por poner un ejemplo. Entre la información que facilitamos en el currículum incluimos títulos, carnes, cursos que hemos realizado o los diferentes trabajos que hemos desempeñado, intentando resaltar aquellos aspectos que consideramos pueden ser de interés para la empresa.

Hay otro tipo de información de carácter más personal que también proporciona información sobre nosotros y que dice mucho de nuestras circunstancias personales, entre las que se incluyen el estado civil y si tenemos hijos o no, y es aquí donde se nos plantea la duda, ¿incluimos esta información o la obviamos?

Partimos de la base de que la persona que va a ver nuestro currículum no nos conoce, pero es que nosotros tampoco la conocemos a ella, por lo que no sabemos qué es lo que piensa ni los prejuicios que puede tener. Por volver al ejemplo de nuestra lectora: una persona puede considerar que ser madre de dos hijos es bueno porque demuestra que es alguien responsable, mientras que otra puede pensar que el hecho de tener hijos pequeños puede suponer un problema de conciliación laboral. Si por el contrario pone que es soltera alguien podría pensar que en un futuro tendrá hijos lo que será un problema para la empresa, es decir, el mismo hecho objetivo puede ser valorado de forma diferente según la persona que lo haga.

Todos estos pensamientos son subjetivos y no tienen ningún tipo de validez ya que la responsabilidad y la seriedad de una persona no tiene nada que ver ni con su género, ni con su estado civil ni con el hecho de ser o no padre. Pero no podemos obviar que no son las empresas las que contratan, sino que son personas y cada una piensa de una forma diferente.

Por tanto, ya que no podemos saber qué es lo que piensa la persona que nos va a reclutar sobre este tipo de cuestiones, y dado que estos datos no son necesarios para definir nuestro perfil profesional, simplemente y llanamente lo obviamos del currículum, ya que de esta forma no estaremos dando motivos para que nos puedan descartar simplemente por el hecho de no conocernos.

Es muy raro que una empresa nos llame para preguntarnos si tenemos pareja, estamos divorciados o si tenemos hijos cuando enviamos un currículum, cuestiones por las que si pueden preguntarnos en la fase de entrevista, pero para la cual ya dispondremos de más tiempo para que nos conozcan más allá de lo que pone en un simple papel.

 

 

 

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X Foro del Empleo de la Universitat de València

La aparición de internet y las redes sociales nos ha hecho creer que para buscar empleo es suficiente con estar sentado delante del ordenador e ir buscando portales de empleo y correos electrónicos de empresas en los que ir dejando nuestro currículum.

Tener una buena marca personal es importante en un mercado laboral en el que las empresas y los reclutadores utilizan cada vez más las redes sociales e internet para buscar a los candidatos. Además, incrementar nuestra red de contactos (networking) gracias a redes sociales profesionales como LinkedIn, aumenta exponencialmente nuestras posibilidades de conseguir nuevas oportunidades profesionales.

Si bien esta búsqueda de empleo por internet es importante y debemos estar ahí, no debemos sin embargo dejar de lado la búsqueda de empleo en el mundo “real” , es decir, hay que dar el salto del mundo offline al online ya que al igual que nadie nos va a contratar sin hacernos una entrevista, nadie nos va a dar un trabajo por ser sólo por haber aceptado nuestra solicitud en LinkedIn.

Una buena estrategia es ir a ferias, jornadas y eventos que se celebran y que tienen relación con nuestro ámbito profesional o con la búsqueda de empleo, como el próximo X Foro del Empleo que se celebra los días 24, 25 y 26 de noviembre en Valencia organizado por la Universitat de València. Durante estos 3 días y desarrollándose cada uno de ellos en un campus diferente: Tarongers, Blasco Ibañez y Burjassot-Paterna, tendremos ocasión de contactar con más de 60 empresas, saber qué perfiles buscan, ver las ofertas que tienen disponibles…. Si vas a acudir no te limites a dejar tu currículum y salir corriendo, selecciona las empresas  que más te interesen y dedica tiempo en hablar con ellos, pregúntales qué es lo que más valoran de un candidato para su empresa, si creen que tienes oportunidades, cómo encaja tu perfil en su empresa, etc.

 

Este es el momento para hacer contactos, están en un ambiente distendido y te podrán dedicar el tiempo que en otras circunstancias no te darían, quédate con sus correos electrónicos y síguelos después en LinkedIn. Has dado un buena primera impresión ya que las empresas valoran esa proactividad de los candidatos, y si bien en este momento no tienen una oferta para ti, a lo mejor en unos meses cuando haya una oferta de esa empresa que te interese te puedes dirigir y mandarle un mensaje del tipo “Hola Ana, soy José Luis que nos conocimos en el Foro del Empleo y he visto que tenéis una oferta que encaja con mi perfil…” (tendremos mucho ganado en ese proceso, verdad?).

Pero no sólo eso, durante el transcurso del Foro se van a celebrar más de 60 charlas de media hora de duración cada una, qué son como pequeñas “píldoras” de información sobre la búsqueda de empleo ofrecidas por especialistas en la materia. Por ejemplo, la Consultora de Recursos Humanos Bo Growth hablará sobre “¿a quién contratan las empresas?”; los colegios profesionales de Graduados Sociales, Economistas y Abogados, sobre las salidas profesionales de su sector; o un responsable de recursos humanos de Nestlé sobre la importancia del personal branding.

El SERVEF también estará presente en el foro con varios técnicos que ofrecerán información sobre el programa de Garantía Juvenil, resolverán dudas sobre orientación y búsqueda de empleo, te mostrarán cómo inscribirte en el Portal de ofertas del SERVEF… Además ofreceremos 2 charlas sobre la importancia de la marca personal y redes sociales para la búsqueda de empleo que impartiré yo misma.

Este Foro del Empleo es una buena oportunidad para contactar con empresas como Airnostrum, Appel, Nestlé, Lidl, Leroy Merlin, Deloitte, Catalana Occidente… así como con colegios profesionales y otras instituciones relacionadas con la búsqueda de empleo y que nos pueden ofrecer nuevas estrategias para aplicar en nuestra búsqueda de empleo, y quién sabe, podía estar allí la oferta que estamos buscando.

 

 

 

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La especialización como estrategia en la búsqueda de empleo

Cuando decidimos hacer un curso de formación o aprender una nueva habilidad lo hacemos convencidos de que así vamos a aumentar nuestras oportunidades profesionales. Pero no siempre es así y veamos un ejemplo.

Si soy administrativo y llevo la contabilidad de una empresa, hacer un curso de FacturaPlus o NominaPlus me puede servir para especializarme en esa parcela concreta. En este caso, la formación y la experiencia van todas en la misma línea y se sirven de refuerzo unas a otras. Pero pongamos el caso de que soy un ingeniero de caminos y decido hacer un curso de manipulador de alimentos. Lo hago creyendo que así voy a ampliar mi campo de búsqueda de empleo ya que podré optar a trabajos de hostelería y de ingeniería (este es un caso real de un usuario). Aunque esta persona esté convencida de que esa estrategia de ampliación de conocimientos es buena, la experiencia nos dice que no suele dar buen resultado.

Una de las claves que estamos observando en el mercado laboral es que aquellas personas que apuestan por la especialización suelen tener más éxito que las que optan por ser más “generalistas”. La especialización además no es sólo exclusiva de perfiles profesionales o niveles formativos altos, sino que se da en cualquier profesión y oficio, y generalmente con el mismo éxito.

Un ejemplo de especialización lo viví con una persona a la que atendí hace unos años en la oficina de empleo, y que me mostró como apostar por la especialización puede ser una buena estrategia en la búsqueda de empleo.

Este señor tenía alrededor de 50 años y durante toda su vida había sido fontanero, pero no tenía un título de FP (el actual grado medio), sino que había aprendido el oficio a fuerza de trabajar, y no le había ido nada mal hasta que llegó la crisis. Además, como era muy “manitas”, también tenía conocimientos de electricidad y soldadura según me contó. Llevaba casi dos años en paro y me decía que fontaneros como él “había a patadas”, y no sabía bien qué hacer para salir de esta situación. Si esta persona hubiera tenido 25 años le hubiéramos planteado la posibilidad de hacer un grado medio de fontanería, lo que le permitiría por ejemplo firmar “boletines”, y tendría más posibilidades que otros que no lo tuvieran. Después de ver varias opciones se fue a su casa, y los “deberes” que se llevó fue dar vueltas para ver cómo en su caso podría especializarse.

Al cabo de dos semanas volvimos a tener una cita, esto es muy habitual cuando trabajamos en orientación en los servicios públicos de empleo, ya que no hay recetas únicas ni rápidas, sino que tanto la persona desempleada como el orientador trabajan de forma conjunta durante un tiempo para encontrar una estrategia de búsqueda de empleo que mejor encaje con él y termine consiguiendo su incorporación al mercado laboral.

Me cuenta que había empezado a estudiar alemán. Recuerdo que pensé “este hombre está loco”, pero me explicó cuál era la idea que había tenido. Él sabía que fontaneros como él había muchos, y que si continuaba así, como no sonara la flauta no iba a conseguir trabajo. Había visto en la televisión una noticia sobre la cantidad de alemanes que viven en la Comunitat Valenciana, y se puso a buscar en internet información sobre en qué poblaciones residían, si había inmobiliarias especializadas en la zona, etc… y también puso si había “fontaneros que hablen alemán”. Es más, pensó que sería mejor escribirlo en alemán, así que cogió el traductor de Google y puso “fontaneros que hablen alemán” (Installateure , die Deutsch sprechen), y vio que no aparecía nada.

Durante dos días se fue a visitar esas localidades para ver si había tiendas de alemanes, urbanizaciones, inmobiliarias, incluso preguntó en un bar si había muchos alemanes en esa zona y si estos hablaban más alemán que español. Con toda esa información había tomado la decisión de estudiar alemán, pero no como lo haría una persona que lo que le preocupa es tener un título, sino como alguien que necesita “hablar alemán”. Se había hecho una lista con la ayuda del traductor de Google con los nombres de las palabras más habituales y que sabía que iba a utilizar en su trabajo como cuarto de baño, grifo, rotura de agua… e incluso frases hechas como “¿dónde está la llave de paso?”.

Lo que hicimos a partir de ese momento es definir su estrategia: su aprendizaje del alemán lo acompañaría con cursos gratuitos online que hay en internet (aulafácil, alemansencillo…), se apuntó a los que teníamos en el SERVEF  y además buscaría un profesor particular algunas horas para reforzar. Reelaboraría su curriculum y lo adaptaría para diferentes perfiles: persona de mantenimiento de edificios y residencias con alemán (para cuando fuera a urbanizaciones u hoteles), fontanero con alemán (para dejarlo en edificios)…. Además haría el curriculum en alemán para poder entregarlo y carteles ofreciendo sus servicios para dejarlos en los tablones de anuncio de edificios y conserjerías y en las tiendas donde acuden los alemanes (el profesor de alemán podría además ayudarle a redactar los textos).

Esta persona no dejó de seguir buscando como lo había hecho antes, no se trata de optar sólo por una opción, sino que además se había especializado para un colectivo concreto (alemanes) y en un ámbito geográfico concreto (dónde viven) en el que sabía que había poca o ninguna competencia, por lo que sus posibilidades se habían incrementado.

Poco después le perdí la pista, algo que nos ocurre en la mayoría de los casos, y no nos permite seguir la pista de estas personas pero creo que el suyo es un buen ejemplo de cómo podemos especializarnos sin renunciar a ser generalistas. Cada uno debemos ver dónde puede estar nuestra especialización: pueden ser idiomas, una habilidad, una zona geográfica, un público determinado… algo en definitiva que nos diferencie del resto y dé un valora añadido a lo que sabemos hacer.

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Sobre el autor Amalia López Acera
Responsable de comunicación y redes sociales del Servicio Valenciano de Empleo y Formación (SERVEF)